Ayer no hice caso a Mancuso y me fui a Expocomic. ¡Que depresión!

Docenas de niñatos disfrazados cual colegiales de su héroes de tbo haciendo representaciones colegiales sin puta gracia y peor criterio “artístico”.

La muerte, la guerra, la paz, las hipotecas… que mas les dan a estos tarados. Riete de las acciones de los surrealistas o de las performances setenteras. Riete de las movidas políticas de los setenta o de los jóvenes que murieron en las calles del Madrid republicano viniendo desde cualquier punto del planeta a defender no se sabe que. Riete de las movidad de los ochenta, con disfraces igualmente ridículos y estéticas transformadoras… al menos dejaron unas docenas de temas y unos cuantos cuadros para la historia.

Ahora los imbeciles se visten de Naruto y representan obrillas que nadie firmaría. Total los hemos creado nosotros. Por que quejarnos. Que más da. En medio mundo los de su edad, procrean, viven y mueren. Aquí los más feos del instituto se disfrazan, cuando los que tienen gracia son los que se disfrazan en Cádiz. En breve: matanzas de instituto. Ni en eso serán originales.

Y los tbos… ¿a quien le importan? Algo secundario. Una excusa. ¡Que gran farsa eso de que todo es cultura!... y eso lo inventaron en los sesenta… del siglo pasado.

Y para caerte de culo, cuando las jovencitas vestidas de japonesas absurdas, de putitas minifalderas, se ponen pantaloncillos debajo a mono de pololos de la sección femenina, o se estiran de las tenues falditas para que nos se las vean las braguitas. Putas y con pudor. ¡Que pena! ¡Que vació! Juegan, se disfrazan y compran juguetes.

Y enfrente, en el rastrillo el otro extremo. Las pijas, vestidas de sevillanas. Eso si. Eran bastante mas monas y mas limpias.

Pd.La lectura del lunes muy buena por cierto.